El propósito fundamental de la tecnología RFID es transmitir la identidad de un objeto (similar a un número de serie único) mediante ondas de radio. En la actualidad, la tecnología más extendida para la identificación de objetos es la de los códigos de barras. Sin embargo, éstos presentan algunas desventajas, como la escasa cantidad de datos que pueden almacenar y la imposibilidad de ser reprogramados. La mejora ideada constituyó el origen de la tecnología RFID.

Las etiquetas RFID (Radio Frequency Identification Device) son unos dispositivos pequeños, similares a pegatinas, que pueden ser adheridos o incorporados a un producto, un animal o una persona. Contienen antenas para permitirles recibir y responder a peticiones por radiofrecuencia desde un emisor-receptor RFID. Una de las ventajas del uso de radiofrecuencia (en lugar, por ejemplo, de infrarrojos) es que no se requiere visión directa. Es más difícil que se desconfiguren y son más económicas que las magnéticas.

En el Instituto para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en Comunicaciones (IDeTIC) se han desarrollado e implementando diversas aplicaciones basadas en estos dispositivos, que están disponibles para todos aquellos interesados:

  • Sistemas de gestión para restauración: dispensadores electrónicos con control de volumen de bebida y personal.
  • Facturación automática y trazabilidad de equipajes.
  • Sistemas de pago automático y promoción, etc.
  • Sistema de control de los tiempos recorridos por corredores para carreras oficiales.

Investigador responsable: José Rabadán.