El agua regenerada es aquella que, tras sufrir un adecuado tratamiento, puede ser reutilizada. Existe un marco legal que regula los diferentes usos a los que puede destinarse este nuevo recurso, siendo la agricultura el sector mejor adaptado para esta reutilización.

En zonas semiáridas, como el archipiélago canario, la reutilización de aguas regeneradas para riego de cultivos se presenta como una alternativa para paliar la deficiencia de los recursos hídricos. No obstante, este uso lleva aparejado ventajas y limitaciones que conviene evaluar para garantizar un manejo adecuado y la obtención de una producción óptima.

Por este motivo, es importante realizar una interpretación agronómica previa, que permita anticiparse a los posibles efectos en las propiedades físicas y químicas del suelo, además del efecto del uso del agua regenerada en el sistema de riego. También, tras realizar una estimación cuantitativa y cualitativa de los diferentes nutrientes aportados, podrán corregirse los planes de abonado. Además de incluirse un estudio continuado sobre los posibles problemas sanitarios y un asesoramiento sobre el correcto manejo del agua regenerada en lo que respecta a dosis o frecuencias de riego.

Por otra parte, el estudio agronómico puede emplearse para optimizar la aplicación de los recursos hídricos convencionales, mejorando la eficiencia en el uso del agua por los cultivos con cálculos más precisos de estimaciones de necesidades de riego.

La experiencia del Grupo de Investigación Medioambiente Rural: Producción Animal y Aspectos Agronómicos Sanitarios está avalada por los numerosos estudios y documentos técnicos que ha realizado para administraciones públicas, por lo que está en disposición de ofrecer servicios de asesoramiento en los siguientes ámbitos:

  • Reutilización de aguas regeneradas.
  • Optimización del agua de riego.

Investigadora Responsable: Mª del Pino Palacios Díaz

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